Por qué solo vendo instrumentales exclusivas y no licencias leasing.

Hoy me he encontrado con un video con el que discrepo totalmente en los argumentos del porqué es mejor comprar licencias leasing vs licencias exclusivas, y aprovecharé el video de este productor español, respetado por la industria musical y compañeros, en los que me incluyo, para explicar porque solo vendo licencias exclusivas y no licencias de un mismo beat.

Os incrusto el video (si os interesa el mundo de la producción musical, seguidle en sus redes)

El punto de vista que expone Gradocero es de gran sentido común, pero en su exposición deduce que el hecho de pagar una licencia exclusiva, si no le vas a poder sacar un retorno (económico, visibilidad, notoriedad, etc.), es la opción más cara y directamente desaconsejada, » si te sientes identificado con algunas de estas situaciones es mejor que compres licencias leasing antes que derechos exclusivos «. Pero honestamente, y esta es mi opinión, creo que el enfoque no contribuye desde un punto de vista artístico.

Durante mi carrera he conocido y trabajado con músicos de todos los niveles, desde músicos/productores con premios grammys hasta artistas del más underground y estos, con una filosofía de artista, el retorno en términos económicos era secundario, con esto no quiero decir que no sea importante, de hecho yo he cometido el error de no pensar en ellos durante toda mi carrera, pero de lo que estoy seguro es que no es lo primero en la escala de valores de un artista que quiere transmitir su mensaje al resto de personas, sean muchas o pocas, mediante su música.

Las licencias leasing me parecen una interesante propuesta de venta, que se ha extendido como la pólvora, donde se garantiza, a un coste relativamente bajo, conseguir una instrumental de calidad para poder hacer un tema. De esta manera, la gran cantidad de músicos en los que se encuentran los descritos por Gradozero, sin managers, sin conciertos, sin grandes números en las redes, etc., acceden y ven en este formato un modo de hacer música.

Recordemos que prácticamente se publican unas 80.000 canciones nuevas diarias en spotify y que un porcentaje mínimo de todas ellas son de artistas que viven solo de la música, dicen que el 1%. Pues como se observa en términos de márketing y venta, es más interesante vender al 99% de esos músicos licencias que al 1% con derechos exclusivos. La fórmula es fantástica y no solo lo digo yo, sino que numerosos productores sacan rendimiento de este modelo. Es el modo en que los productores acaban ganando más dinero por el licenciamiento de una instrumental que si la hubieran vendido en exclusiva, aunque no lo parezca, porque el precio unitario es menor.

Aunque este modelo es completamente lícito y respetable, no se alinea en absoluto con lo que yo considero uno de los trabajos de un productor, que es hacer que ese artista que no es nadie (en términos económicos y números en redes sociales) consiga hacer una obra única, original, diferencial y de valor para poder diferenciarse del resto de artistas (en términos de márketing) y poder posicionarse mejor, vender más, gustar más, etc. y lo que es más importante hacer lo que más le interesa y no lo que más barato le cueste, al final lo barato sale caro. No hay muchas garantías de abandonar el 99% con beats o instrumentales licenciadas, teniendo en cuenta que la competencia puede estar usando el mismo beat o instrumental por el mismo precio.

Por el momento, yo solo vendo licencias exclusivas, una instrumental por tema, y es un honor que un artista con mi instrumental haga una estupenda obra, la escuchen 100 personas como si lo escuchan 10 millones. Cuando hago las instrumentales, de licencia exclusiva, las pienso en esos términos de originalidad, diferenciación y calidad para que un artista, sea reconocido o no, quiera dejar para su legado artístico. Y el precio de una instrumental exclusiva es solo el reflejo del esfuerzo humano y profesión usado en la elaboración de esta.

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